¿Has escuchado alguna vez que nunca triunfarás? ¿Has visto qué tienen en común las personas que logran el éxito profesional? Aunque hay varios denominadores comunes como deseo, determinación y disciplina, entre ellos no podemos decir que sea imprescindible el haber sido un buen estudiante. Bill Gates o Steve Jobs son, sin duda, ejemplos paradigmáticos.

No ser un buen estudiante no es una ayuda para lograr el éxito profesional, por norma general cuanto mejor estudies mejor te irá, pero tampoco es imposible alcanzar el éxito sin haber sido el primero de la clase.

Sólo los genios, después de décadas de esfuerzo, son capaces de lograr el éxito a través de la búsqueda del conocimiento. Para los demás. el éxito profesional no se logra adquiriendo muchos conocimientos sino desarrollando nuestra capacidad para explotar los que  tengamos en cada momento, no con los que están por venir.

Por supuesto, es evidente que en cada etapa de nuestra vida deberemos tener los conocimientos que se suponen a dicho momento. La necesidad de seguir aprendiendo toda la vida es una constante en los seres humanos, pero lo fundamental no es que a los 15 años tengamos los conocimientos que se le suponen a una persona de 20, sino que los que tengamos en un momento dado seamos capaces de hacerlos visibles de forma clara y en ocasiones de forma elocuente.

Este taller desarrolla a través del acercamiento a la inteligencia emocional el líder que hay en cada joven enseñándole a que domine los miedos y temores que todos llevamos dentro pero de forma muy singular en la adolescencia y la juventud.

Cuanto antes desarrolles la habilidad para comunicar tus ideas y conocimientos de forma clara y atractiva más fácil te será ir construyendo una carrera de éxito.

Aprende las técnicas de la persuasión e incrementa tu confianza personal.

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Contenidos

  • La inteligencia emocional: el autonocimiento, el autocontrol, la automotivación, la empatía y la sociabilidad en los jóvenes.
  • El adolescente frente a sus emociones: la imagen personal dentro del grupo; la timidez; la vergüenza; el miedo al ridículo; la autoestima; la aceptación individual; el uso de la adrenalina; el miedo escénico y el éxtasis escénico.
  • El lenguaje verbal, el paraverbal y el no verbal: las palabras; las muletillas; la elocuencia; la voz; la adaptación del lenguaje a la audiencia; la mirada; las manos; los gestos; nuestro cuerpo como parte del mensaje; el vestuario y la imagen.

Beneficios

  • Desarrollo de la autoestima.
  • Inmersión en el autoconocimiento, el autocontrol y la automotivación.
  • Incremento de la seguridad personal.
  • Forjar la capacidad de persuasión y liderazgo.
  • Desarrollo de buenos hábitos comunicativos.
  • Acercamiento a la empatía y la sociabilidad.
  • La expresión con convicción.
  • La exposición elocuente.
  • La aceptación de la discrepancia.
  • Aprender a ganar y perder una discusión o debate.
  • Potenciación de la agilidad mental, la síntesis y el espíritu crítico.

Destinatarios

  • Adolescentes a partir de los 13 años.

Metodología

  • El alumno es el centro del proceso de aprendizaje.
  • Basado en el principio de aprender haciendo.
  • Sesiones prácticas, participativas y vivenciales.
  • Exposiciones públicas y debates temáticos en los que los alumnos participan por igual.
  • Grabación y análisis de intervenciones.
  • Duración: 15 horas repartidas en diferentes sesiones.

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