Análisis de la comunicación no verbal de Albert Rivera

 En Mi programa en la Cadena SER

El gran comunicador que no sabía actuar.

Albert Rivera es, como todo el mundo sabe, un magnífico comunicador. Estudiemos un poco las fortalezas y áreas de mejora de su comunicación no verbal.

Entre sus fortalezas podríamos destacar una buena puesta en escena. Cuando interviene de pie muestra una postura de alta dominancia muy elegante que sale perjudicada mientras está esperando su turno. En la espera se visivilizan sus nervios y suele verse excesivamente acelerado.

Mira siempre de forma directa y, salvo excepciones, sin carga emocional hacia su interlocutor lo que hace que este no se sienta juzgado y que le genere comodidad. Esta es una cualidad facilitadora de acuerdos.

Su mayor fortaleza comunicativa y lo que le da su gran nivel de seducción son sus gestos ilustradores que son totalmente envolventes para incluir al oyente en su mensaje mientras mantiene la coherencia entre su comunicación verbal (el mensaje) y la no verbal (cómo lo traslada).

Posiblemente el temor a no cumplir las expectativas, a que surja algún imprevisto o a decepcionar a sus seguidores le provocan la aparición de unos gestos de inquietud (los llamados adaptadores), en ocasiones extremos, que pueden generan cierto estrés en el receptor.

Otra de sus grandes áreas de mejora es la latencia en sus respuestas. Tiene todas las respuestas tan preparadas que responde sin apenas tiempo entre la pregunta y la respuesta lo que da la impresión de una comunicación robotizada y poco emocional.

Si fuese mejor actor aprendería a hacer, según las circunstancias, algunas pausas dramáticas entre la pregunta y la respuesta que le aportarían más emoción y credibilidad.

Quiere tener el mensaje tan controlado que, en las ocasiones más tensas, no es capaz de gestionar sus emociones lo que le resta enteros para un perfil presidencial.

Utiliza bien su voz. Con excepción de cuando va pasado de pulsaciones que puede mostrar errores de vocalización.

La perfección no es atractiva y Rivera se equivoca aspirando a ella.

Valoración global:

Toda su gestualidad acompaña a sus argumentos lo que da la idea de que está comprometido con su mensaje. Muestra una alta capacidad para llegar a acuerdos dando una imagen solvente sin perder la amabilidad.

A la vez se ve un personaje demasiado construido. Lo tiene todo muy ensayado. Intenta no dejar nada a la improvisación lo que le hace aparecer un tanto artificial y por lo tanto no totalmente creíble, aunque esto parece ser fruto del esfuerzo, del trabajo y de la preparación del mensaje.

Salvo mejor criterio.

Audio del programa Hoy por hoy con Mayte González, hablando de Albert Rivera y de su comunicación no verbal.

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