Cómo hacer un inicio impactante II

 En MIscelánea

Después de haber explicado en el artículo anterior la relevancia que puede tener el silencio para iniciar una conferencia de forma impactante, continuamos con otras formas de secuestrar el diálogo interno de los oyentes en los primeros veinte segundos de nuestra intervención.

Segunda: conectar con el auditorio. Lograr este objetivo nos exige conocer antes todo lo que podamos sobre la composición del auditorio. Acto seguido utilizaremos ese conocimiento para lanzar un lazo emocional hacia el diálogo interno de nuestros oyentes.

Conocer la composición del auditorio, hasta cierto nivel, suele ser sencillo. Lo primero que debemos hacer es preguntar al organizador del evento para, acto seguido, investigar apoyándonos en “san Google”. Conocer las áreas de interés o preocupaciones del momento es una información muy valiosa para lograr la conexión con los oyentes.

Cuando el evento lleva años desarrollándose, norlmalmente el organizador conoce bien el perfil de los asistentes. Por contra, cuando el evento es novel el organizador estará en la fase de tocar de oído. Aún así la organización tendrá más información sobre los asistentes que nosotros y aunque especulemos -está en nuestra naturaleza- podremos ajustar mejor el tiro.

Una vez sepamos algo sobre los oyentes lo que tenemos que hacer es utilizarlo en los primeros segundos de nuestra intervención. Si queremos hacer un inicio con impacto deberemos hacerlo antes de cualquier agradecimiento a la organización, mención al preciosismo de la ciudad o reconocimiento a la elegancia de los asistentes.

Por ejemplo, si estuviéramos dando una conferencia ante empleados de la administración pública podríamos conectar con el auditorio comenzando así: “Soy consciente de que en este país hay, además de quien os habla, otra persona orgullosa de la labor que ejercen, todos los días, los empleados públicos. ¡Cuál es mi sorpresa cuando me dicen que la otra persona está hoy en esta sala! Por favor, en el descanso acércate a mí y tomamos un café”. ¡Ya está!, así de simple.

Has utilizado los primeros segundos para crear un lazo emocional con los oyentes del que podrás disfrutar en el resto de tu exposición.

No obstante, ten en cuenta que el exceso de azúcar empalaga por lo que no te pases; ni lo matices, ni lo repitas. Una vez dicho, seguimos a lo nuestro que en este momento ya pueden ser los agradecimientos. Los buenos profesionales no necesitamos adular para ganarnos a nuestras audiencias.

Tercera: señala el pasado o el futuro. Mencionar cualquier tiempo no presente hace que la mente del oyente viaje a ese lugar, por lo que estarás ganándote su diálogo interno.

El presente -mejor dicho el presente continuo- es el lugar en el que el diálogo interno más trabaja. Está preocupado de lo que tiene que hacer en las próximas horas o días pero si señalas algún momento del pasado o haces un vaticinio y lo dibujas de forma que el auditorio lo represente en sus mentes, estarás ganándote la atención de la mente de los cuerpos presentes.

Puedes combinar en la misma intervención el pasado y el futuro. Sí lo haces preocúpate de que las mentes primero estén en un lugar -por ejemplo en el pasado- y cuando tengas la seguridad de que están todos allí, das unos segundos y señalas el futuro.

Voy a ilustrarlo con un ejemplo ficticio. Imagínate que estamos en un congreso de profesionales TIC -informáticos y telecos-.

“¿Recordáis lo que estabais haciendo el 11 de septiembre de 2001? [pausa de unos tres o cuatro segundos] Pues en ese año la media diaria que pasábamos conectados a cualquier sistema TIC era de dos horas y cincuenta y tres minutos [pausa de otros tres segundos]. La previsión es que, cuando todos tengamos coches que no utilicen ningún combustible fósil, allá por el año 2025, nos pasemos veinticuatro horas al día conectados de alguna forma”. Los datos son inventados.

En el ejemplo llevamos al auditorio a una fecha que estamos seguros que todos recordarán, con ello estaremos rompiendo con el diálogo interno que traiga cada uno de su casa. A continuación reforzamos con una espectacular previsión de futuro y en ese momento ya tenemos el diálogo interno de los oyente donde queríamos, es decir, con nosotros.

Hasta el momento hemos visto tres formas de hacer un inicio impactante: comenzar con un silencio; conectar con el auditorio y señalar el pasado o el futuro. Aún nos quedan cuatro formas más de impactar en el inicio de una conferencia. Las desvelaremos próximamente.

 

¿Se te ocurren otras formas de iniciar una conferencia de forma impactante?

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  • […] haber explicado, en el primer artículo de esta serie, cómo utilizar el silencio y en el segundo cómo conectar con el auditorio y señalar el pasado o el futuro para conseguir la atención del auditorio en los primeros veinte segundos de nuestra intervención, […]

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