Cómo hacer un inicio impactante III

 En MIscelánea

Después de haber explicado, en el primer artículo de esta serie, cómo utilizar el silencio y en el segundo cómo conectar con el auditorio y señalar el pasado o el futuro para conseguir la atención del auditorio en los primeros veinte segundos de nuestra intervención, continuamos en esta publicación con otras dos formas de conseguir un inicio impactante.

Cuarta: interpelar al auditorio con preguntas. Obviamente sin esperar respuesta por parte de los interpelados, por lo menos en España.

Uno de los grandes chascos que se llevan los conferenciantes más novatos e influidos por las escuelas americanas de hablar en público, es comenzar su conferencia solicitando feedback del auditorio; bien pidiendo respuestas, bien solicitando que hagan algo -el más difícil todavía-.

Los vídeos en los que vemos hablar a un supuesto gurú que hace lo que quiere con el auditorio son -casi sin excepción- intervenciones ante un público entregado de antemano. Algo similar pasa en España, cuando los políticos en un mitin dicen cualquier nimiedad pero consiguen provocar que los asistentes aplaudan enfervorecidos y extasiados. Esto sólo sucede cuando estamos un público ganado de antemano.

Y recalco que esto sólo le pasa a los novatos porque no es sólo una cuestión de carácter más reservado y discreto -que también- del auditorio español. Influye más la bisoñez del ponente o ¿alguien cree que, en Estados Unidos, la recepción a Obama en una Convención Republicana sería tan exitosa como cuando interviene ante los demócratas? Hay efectos, en el inicio de nuestra intervención, que sólo obtendremos con un auditorio previamente ganado por lo que, si no es el caso, no esperes respuesta en los primeros segundos de tu charla.

No obstante, la interpelación con preguntas retóricas es un recurso muy interesante porque el objetivo, en este caso, no es obtener respuestas sino redirigir el diálogo interno del oyente hacia nuestra conferencia haciendo que se olvide de lo que estuviera pensando hasta ese momento.

Siempre que alguien escucha una pregunta la tendencia del oyente es responder. ¿Estás de acuerdo?

Sea cual sea tu respuesta, has respondido -por lo menos mentalmente- lo que ejemplifica cómo una pregunta siempre tiene la capacidad de dirigirnos hacia donde el interrogador desee.

Comenzar haciendo algunas preguntas retóricas -lo más retadoras posible- dando algunos segundos para la respuesta mental y acto seguido enlazarlas con nuestra conferencia capta la atención desde el inicio.

Una forma de comenzar una conferencia sobre comunicación podría ser “¿Creen ustedes que si cambian su forma de comunicarse están cambiando su vida? [pausa de unos tres segundos mirando a los ojos de los oyentes] Mejor dicho [silencio y desplazamiento hacia otro punto del escenario] ¿Creen ustedes que mejorando su forma de comunicarse con sus socios, clientes, proveedores y trabajadores están mejorando su empresa? [silencio] Les agradezco mucho que hoy hayan venido para intentar, entre todos, despejar estos interrogantes.”

Quinta: comenzar con una cita. “No hay habilidad más importante para el éxito de cualquier profesional que su capacidad oratoria” Winston Churchill.

Cuando citamos a alguien reconocido o mencionamos un informe o institución que tiene, al parecer de los oyentes, credibilidad sucede una cosa muy curiosa; el nombrado nos cede una pizca de su credibilidad -sin él perderla- que se suma a la que nosotros tengamos ante el oyente. Esto sucede, a mí parecer, en casi todas las personas, a excepción de que el oyente sea un experto en la materia. El experto no suele admirar a los “documentalistas”, sólo a los creadores.

Una cita tiene que tener sentido y ser oportuna al tema tratado. En caso contrario será un recurso que se vuelva en nuestra contra, al percibir el auditorio simple pedantería.

Hasta aquí hemos visto cómo captar la atención del auditorio en los primeros veinte segundos utilizando el silencio, conectando con el auditorio, señalando el pasado o el futuro, interpelando al auditorio con preguntas y comenzando con una cita. Aún nos quedan dos formas más de impactar en el inicio de una conferencia: las desvelaremos próximamente.

¿Se te ocurren otras formas de iniciar una conferencia de forma impactante?

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Showing 4 comments
  • Carlos

    Muy bueno Marcelo. Me ha gustado mucho esta serie de post. Buffff, cuántas cosas hay que aprender!!!!!.
    Lo importante, como en todo, disfrutar haciéndolo. Probar estas pequeñas cosas, analizar los resultados, todo ello es lo que convierte el hablar en público en algo adictivo y divertido.
    Un abrazo

    • mcastelor

      Efectivamente. Probar es la forma de encontrar los recursos que mejor encajan con nuestro estilo. Eso sí, hay que probar en entornos controlados. Gracias por tu aportación Carlos. Un abrazo.

  • Javier

    Fantástico, como siempre.
    Hay que pensar que estas técnicas no solo se pueden emplear cuando nos enfrentamos a un auditorio muy amplio, una conferencia o charla multitudinaria, también se pueden emplear en pequeñas reuniones de trabajo o charlas de motivación ante equipos comerciales.
    Gracias por tus consejos Marcelo, siempre los sigo.

    • mcastelor

      Efectivamente Javier. Siempre hablamos en público, podemos hacerlo ante un auditorio de una persona o de cientos pero las técnicas para captar la atención pueden ser las mismas. Obviamente cuando nos plantamos ante muchas personas entran en juego emociones que habitualmente no lo hacen cuando hablamos ante pocos oyentes; a no ser que sea el presidente del consejo de administración del Banco Santander que entonces ya sentiremos la presión. Javier gracias por tus comentarios.

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